viernes, 21 de febrero de 2014

Recompenza

Tal vez aun recuerdas al culpable, ese que fue el primero, el que comenzó todo.
Pasaste un infantil momento de felicidad para después caer en una realidad adulta, de ahí en adelante decidiste buscar al correcto, buscas y buscas pero aun nada. Ese día aun lo recuerdas, no esperabas conocerlo, de principio no te gusto es más te pareció – un wey bien “x” – pero le diste una oportunidad.

Todo está de maravilla más contenta no puedes estar, es el amor de tu vida hay algunos detalles pero lo amas. Ya pasaron los veranos el amor sigue en aumento – igual el sentimiento de aprensión –y te sientes muy feliz, de vez en cuando discuten pero no es para tanto.Ya no sabes que pasa, después de tanto que ha pasado el actúa así, y encima de todo dice que tú eres la infantil, el que fue tuyo, el a quien te entregaste con tanto amor… es un pendejo.
Lloraste como no recuerdas haber llorado alguna vez, te sentiste más pequeña y sola que nunca
.
Ya las lágrimas se secaron, las risas y aventuras de la soltería se encargaron de ello, llego a ti una nueva sensación de libertad, aunque en realidad es solo la vieja sensación. Ahora tienes más cuidado sabes que no cualquiera es digno de ti, ya no buscas, haces que te busquen. Y hubo alguien que te encontró, te impresiona lo suficiente como para darle una oportunidad, su viperina lengua hace que lo que entre por tus oídos te cree la imagen del hombre ideal para ti.
Pasa el tiempo, esto es diferente, son los mismos sentimientos que de niña sentías, pero ahora se expresan de una manera madura. Estas muy cómoda y feliz, lo quieres mucho, pero empiezas a sentir que él se come poco a poco lo que eres, esa autonomía que se desarrolló en tu peor momento y que fue la misma que te ayudo a ser la mujer de la que te enorgulleces, eso ya no te gusta.
Cada vez que te quiere controlar lo retas, te niegas, de vez en vez te vas dando decepciones que rompen la imagen idealizada de él. Este gran final fue diferente al otro, ahora no hubo lágrimas esta vez lo supiste manejar.
Ahora estas más tranquila, las salidas con tus amigas son menos salvajes, empiezas a notar los cambios en ti. Miedo y llanto de nuevo, ¿Por qué de el?, ¿Qué hare?, ¿Qué me va a decir? Y mil preguntas más pasan por tu mente mientras las lágrimas brotan de tus ojos. ¿Una segunda oportunidad por él? Así lo hiciste, y vaya que esta vez se tardó menos en mostrar otra cara, y tu igual tardaste menos en aguantarla, ahora tienes un razón y un porque seguir y no lo necesitas más, ni a él ni a ninguno que te halla remordido la conciencia.

Después de tato que te ha pasado, el dolor, amor, alegría, llanto y sufrimiento que has vivido, finalmente tienes una recompensa, como si todo el amor que diste y que fue malbaratado por esos  tontos se hubiera acumulado con el paso de los años y se te entregara como una nueva oportunidad, ahora puedes amar como nunca lo has hecho, sentirás un cariño sin igual y sin compromiso, serás correspondida de maneras que no imaginas, ahora serás mamá.


FELICIDADES!!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario